Por Ilder Hidalgo
Fecha: 22/09/07
El secreto de la felicidad
EL SERMÓN del monte es por excelencia la mejor demostracion de la vida cristiana. Para algunos es el mensaje más importante que enseñó Jesús. En el encontramos el secreto de la felicidad.
La palabra bienaventurado también se puede traducir como feliz y supremamente bendecido. Para describir la condición actual de la humanidad, podríamos valernos muy bien de estas bienaventuranzas, pero poniéndolas al revés. Porque las cualidades que distinguen al hombre hoy, son precisamente lo opuesto a las virtudes que se enseñan en las mismas.
En lugar de pobreza de espíritu encontramos orgullo. En lugar de los que lloran, encontramos buscadores del placer. En vez de la mansedumbre encontramos los violentos y pendencieros. En lugar de los que tienen hambre y sed de justicia, oimos a la gente decir "Soy rico, mis caudales aumentan, y no tengo necesidad de nada".
En vez de misericordia vemos crueldad, en vez de pureza de corazón, corrupción general. Los pacificadores se han vuelto resentidos y peleadores.
Esta es la clase de moral que predomina en la sociedad. No podemos olvidar que todas nuestras penurias y la mayoría de nuestras enfermedades provienen directamente de nuestros pecados.
Después de cada bienaventuranza hay una promesa. Tenemos primero que desarrollar estas virtudes de Cristo para poder recibir estas bendiciones. En un mundo como en el que vivimos, las palabras de Jesús suenan tan bellas y esperanzadoras, como una visitación de lo alto.
NUNCA PODEMOS olvidar que ningún otro ha podido hablar como él ha hablado. Tenemos que recibir sus palabras y aplicarlas, porque solo de esta forma podemos descubrir el verdadero secreto de la felicidad. El Señor Jesús es esencialmente el divino maestro, por concepto y por ejemplo.
Él no solo nos enseñó el concepto, si no que lo vivió. En nuestra sociedad encontramos gente que habla tan alto pero vive tan bajo, que nadie le oye. Otros no hablan tan duro pero viven tan alto, que todos los pueden oir.
Quizás algunos pueden pensar que esta vida es muy difícil de poder llevarla. Puedo estar de acuerdo con usted si lo hace solo, pero de la mano de Jesús todo lo puedo lograr.
Creo que todavía hay esperanza para Puerto Rico y para toda la humanidad.
El autor es pastor del Centro Cristiano de Avivamiento Maranatha en Humacao, Puerto Rico, y director del Ministerio Mundial Maranatha para el Caribe
Tenemos que recibir sus palabras y aplicarlas, porque solo de esta forma podemos descubrir el verdadero secreto de la felicidad.